
Estaba en Gandih pegado al estante de libros de foto totalmente sumido en mis pensamientos, había ido a la libreria a enterarme de cuantos libros me eran Necesarios y yo no lo sabía! así que mientras hacía una lista mental simultáneamente iba sumando los precios al tiempo que decidía cuál tarjeta sería la que recibiría el golpe, cuando un llanto infantíl me regresó al planeta.
Era una pequeña niña no podría decir si era bonita o no pues la mueca del llanto la hacía igual a todos los niños que lloran, pero no era el llanto agudo y molesto de un buen berrinche, era un llanto bajito, de tristeza, la niña se paseaba entre los muebles de libros, esas mesitas de no más de un metro, pero como ella medía aun menos de seguro era como caminar en un laberinto.
Levanté la cara en búsqueda de alguno de sus padres y a un par de metros de mi vi una mujer de unos 50 años con el cuello muy estirado quien trataba de localizar la fuente del llanto, lo que logró en un par de segundos, dejó el libro que tenía en las manos y caminó sin dudar ni un momento hacia la pequeña, ahí esta ya la mamá, pensé, mientras regresaba a la cuenta mental, entonces oi que la mujer llegaba a la niña y mientras la tomaba de la mano le decía: no llores mi amor ahorita encontramos a tu mamá y la niña obediente la seguía hacia las cajas. durante casi 3 segundos sentí empatía con la niña al recordar lo terrible que resulta estar perdido y luego olvidé el incidente hasta la noche, cuando estaba ya totalmente dormido un beep totalmente desconocido que se repetía cada 20 segundos me saco de un profundo sueño donde me perseguía un oso (cosa que ya contaré en otra ocasión) hice un recorrido mental rápido entre mis juguetes que suenan y ese beep desconocido antes de abrir los ojos. el ipod?, no, nuevo mail?, tampoco, la alarma del reloj del buró?, no tampoco, mi cel?… no… qué es eso?? ya sé! seguro que se fue la luz y el teléfono inalámbrico esta llamando a la base! igual que la niña de hoy en la mañana!!!! imaginé al teléfono posado sobre la base pero angustiado y perdido al no recibir una corriente eléctrica en sus terminales, al igual que en la mañana mi impulso inicial fue el deseo de que alguien lo callara seguido de la ternura del dispositivo perdido, volvió la luz o murió la pila, no lo se, pero el beep se calló mientras yo volvía al sueño del oso.